Conocimiento

Fundacom > Conocimiento

Tu comunicación no verbal es tu marca personal

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en Tu comunicación no verbal es tu marca personal | Conocimiento | ,

Dos noticias, una buena y otra mala. Empecemos por la mala: puedes seguir todos las pautas, manuales y cursos de comunicación, practicar y practicar, si no eres tú mismo, si no te muestras como eres, si no eres auténtico, de nada te servirá. Y al revés, aquí viene la buena noticia, si sí lo eres, te los puedes saltar, los cursos, las reglas, las pautas. ¿Por qué? Porque las personas somos máquinas de detectar incoherencias. Lo hacemos automáticamente y sin ningún esfuerzo. Es gratis. Y este sistema funciona muy bien. Cuando detectamos una incoherencia, inevitable e inexorablemente, emitimos un juicio en contra. Por eso, a la hora de comunicar es fundamental dar señales claras y unidireccionales.

Hay tres cosas intrínsecas al acto de comunicar y estas son: mostrar quiénes somos, conectar con los demás y lograr conmover a nuestro público, que se produzca un cambio en su manera de percibir, pensar o sentir. Por lo tanto, la comunicación es en primera línea una cuestión 1) de identidad, 2) de conectar y 3) de emocionar. Ninguno de estos tres factores puede fallar. Si el primero ya falla, mucho hay que trabajar, pero no a nivel de gestos, más alto, más bajo, más rápido, más lento, no, a nivel interior, a nivel de qué juicios y qué creencias, nuestros, propios, están boicoteando nuestra intervención.

Las personas, no nos van a juzgar en base a si somos guapos o feos, bajos o altos o si sabemos mucho o poco, esto resulta irrelevante en comparación con la fuerza e impacto que produce un comunicador que se atreve a estar ahí, eso sí, no solo con el intelecto, sino en cuerpo y alma, dándose, exponiéndose, entregándose. Y en este sentido no hay recetas ni instrucciones que seguir, todos sabemos lo qué nos funciona a la hora de persuadir, a nuestros amigos, familia o pareja, y tenemos un estilo propio. Por el contrario, la incoherencia crea una distancia, despierta una duda, la sospecha de que algo no cuadra, y esta se va abriendo paso y se expande como una nube entre las cabecitas en nuestro público, poniendo en jaque mate a nuestra credibilidad como oradores. Nadie lo dice explícitamente, pero se siente. ¡Justo lo contrario de lo que queremos conseguir!

Y es que, todos sabemos comunicación no verbal, es el primer idioma que aprendemos en nuestro primer año de vida, y por eso, cuando alguien se nos presenta a medias, de lado, o por lo bajini, con la mano en el bolsillo, o ni decir ya ¡detrás de la espalda!…mirando al cuello de su camisa, al fin del fondo del final de la sala o directamente, sin mirar, ¡tris, trás, plás! en una milésima de segundo, ya hemos hecho nuestra apuesta, una tenue pero certera vocecita se abre paso en nuestro interior y dice: “¡Pues no sé si me gusta este tío!”. Así de claro.

¿No os ha pasado nunca? Ir por ejemplo a ver un monólogo y que tu amigo diga: “Pues… había algo en la voz… no sé…”. Yo, como experta en comunicación no verbal, me quedo inmóvil. Para mí, la sabiduría colectiva y más si es con toda espontaneidad, es oro puro, y sin que se me mueva un pelo, digo: “Ah, sí, ¿eh?”. Le miro a los ojos, sabéis cómo, ¿no?, ni fijamente ni intensamente, que no se me note pero sobre todo que no se me escurra. Y como quien no quiere la cosa, espero en silencio, atenta, impaciente, deseosa, hasta que por fin añade: “Pues… sí…” , dice: “Que tenía algo en la voz, pues… como que no cuadra, ¿no?”. El experto dentro de mí está pletórico. Me encanta no ser yo quien se de cuenta de estas cosas, ni quien lo diga. La voz, querido lector, no cuadraba con su cuerpo, así era. Su cuerpo grande y fuerte, contrastaba con su voz excesivamente suave y sobretodo blanda, un contraste que chirriaba y decía tres cosas, 1) quiero agradar, 2) me falta firmeza y prefiero disimular mi fuerza a que se me vea y sobre todo a emplearla y pasarme, y 3), yo no soy así. De todas estas, es la tercera, la que sin piedad, levantó la sospecha en mi amigo, a pesar del buen rato que pasamos y lo mucho que nos hizo reír. Y es la segunda, la firmeza o más bien su falta, la que habría que trabajar para que su voz estuviera acorde con su cuerpo. ¿Entendéis ahora lo que quiero decir con ser auténtico y coherente? No es el plano verbal, sino mucho más el corporal, el que nos delata, y es en el ser, en la identidad, donde tiene lugar y se corrige.

Empecemos por tanto por el principio, si queremos generar presencia, llegar a nuestro público, conectar, fluir con él y que el fluya con nosotros, inspirar, cautivar, deleitar y ensimismar a otros, a la vez que sentirnos bien con nosotros mismos, no basta con aprender una serie de trucos y técnicas. Que yo no digo que no sirvan, son un buen recurso, pero no basta, y sobre todo no nos llevan directo al grano. Comunicar, querido lector, es cuestión de ser tú mismo, de no impostar. Tenemos que empezar, por tanto, por nosotros mismos, por quiénes somos y cómo somos, o nuestra CNV nos delatará.

El momento en que salimos y nos exponemos ante un público es un reto. Hay que tener agallas, hay que atreverse a estar ahí. ¿Por qué? Porque se va a ver todo de nosotros. Y en mayor o menor medida, todos tenemos cosas, que no queremos que se vean, o mejor dicho, directamente no queremos que estén, no queremos ser. Unos no quieren ser prepotentes, otros nos quieren ser dominantes, otros sumisos, otros humildes, otros hipócritas. Hay tantas cosas feas que no queremos ser, pero que están, o mejor dicho, que somos. La primera barrera entre mi público y yo, son estos juicios, y funcionan en dos direcciones, el juicio que tengo yo con respecto a mí mismo, que puede ser más o menos consciente, pero más bien menos que más, y el juicio que los demás harán nada más verme. En base a nuestras experiencias, todos asociamos imágenes a emociones y juicios. Por eso cuando vemos una persona, automáticamente emerge un sí o un no en nuestra mente. Respecto a los juicios de los demás, nada podemos hacer. Bien ¿no? Una cosa menos. Otra buena noticia. Simplemente, no es asunto nuestro. Cada persona juzga cosas distintas. Poco nos tiene que importar lo que otros juzguen. El trabajo es con nosotros mismos, con nuestros propios juicios. Porque estos son los que van a hacer que nos demos o nos frenemos, y de en qué medida hagamos esto, va a depender el impacto que consigamos. Cuanto más transparente nuestra comunicación, mayor fuerza, mayor naturalidad, mayor conexión, mayor carisma. Toda una cadena de efectos positivos se despliega, y al revés.

Autenticidad, confianza, seguridad, estabilidad, son grandes palabras, ¿verdad? Tu comunicación no verbal expresa como están, pone de manifiesto lo que hay dentro y es de dentro a fuera que tenemos que trabajar para mejorar nuestra comunicación, nuestro liderazgo, nuestro talento y relación con otros. En este sentido la comunicación no verbal resulta una excelente y fidedigna herramienta para trabajarnos, ya que pone de manifiesto lo que hay y abarca todas las áreas del ser y todos los canales de expresión.

Comunicar tienen que ver con ser y tu comunicación no verbal es tu marca personal. Porque solo tú te mueves de esa manera, solo tú tienes esa forma de mirar, ese gesto tan tuyo, esa forma particular de mover las manos, solo tú tienes esa forma de andar tan característica tuya y solamente tú tienes ese timbre de voz. Miles, cientos de miles, millones de personas, todos distintos, todos se mueven diferente, suenan diferente, brillan diferente. Sí, tu comunicación no verbal eres tú, tu comunicación no verbal es lo que te caracteriza, tu comunicación no verbal es tu marca personal. Y es que… eres único, lo sabes ¿no?. Esta es la buena noticia, no tenemos que ser otro. A la hora de comunicar, solo tenemos que ser nosotros mismos.

Comunicar es una cuestión de ser. ¿Es tan difícil ser quién eres?

KEEP READING

5 consejos para multiplicar tu influencia digital

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en 5 consejos para multiplicar tu influencia digital | Conocimiento | , ,

La influencia digital no es solo una cuestión de moda, videojuegos o estilo de vida. Se ha convertido en una competencia profesional básica, una herramienta al alcance de todos, que nos permite ganar autoridad y relevancia en nuestro sector, y, como consecuencia, atraer hacia nosotros, como un poderoso imán, oportunidades profesionales, clientes e ingresos.

En nuestro libro Influencers, todo lo que necesitas saber de influencia digital, compartimos 21 consejos, a través de 21 entrevistas a personas referentes en diferentes temáticas, para ayudarte a desarrollar tu marca personal como business influencer, pero si tuviera que resumirlos en cinco, serían los siguientes: encuentra tu nicho y cíñete a él, escucha atentamente a tu audiencia, enséñale al mundo quién eres, trabaja duro (hasta la extenuación) y ayuda a otros a tener éxito.

El primero tiene que ver con los nichos, cuanto más específicos mejor. ¡Descubre un nicho de conocimiento que te apasione y dedícate a en cuerpo y alma! No te obsesiones con el número de seguidores, el tamaño no es lo más importante. De hecho nuestro libro comienza con una pregunta a Kevin Kelly, autor de la teoría de los 1.000 fans verdaderos, que defiende que un creador (ya sea un músico, un escritor, un pintor, un fotógrafo, un actor, un diseñador, etc.), necesita sólo 1.000 fans verdaderos para ganarse la vida.

En definitiva. No necesitas alcanzar un gran éxito para vivir. Solo contar con 1.000 fans verdaderos. Si algo te apasiona y existen al menos 1.000 personas a nivel mundial dispuestas a pagar por ello, pongamos 100 euros al año… ¡ya lo tienes! Lo que cuenta es la calidad y el valor que perciben en lo que haces.

Siempre recomiendo trabajar en una profesión con “dos apellidos” (p. ej. abogado especializado en litigios vecinales, periodista especializado en oriente medio, científico de datos especializado en series temporales en Industria 4.0, etc.) ¿Cómo inventar una “profesión con dos apellidos”? Yo comenzaría explorando en la intersección entre aquellos dominios que te apasionen. Las intersecciones entre diferentes parcelas de conocimiento son espacios muy fértiles para la creatividad.

El segundo consejo tiene que ver con escuchar atentamente. Lo importante siempre es la persona que está al otro lado, no tú mismo. Si eres capaz de llevar el foco de atención hacia la otra persona, moviendo el interés desde tú ego, a los intereses, sentimientos y emociones del otro, entonces, ¡te diferenciarás! Necesitas interactuar con tu audiencia, convertirte en el mayor fan de tus fans y obsesionarte por conocer qué les preocupa, qué necesitan y cómo puedes ayudarles.

“La regla de oro de la amistad”, que aprendí de Jack Schafer, nos dice algo muy simple pero muy importante, para gustarle a los demás debes hacer que se sientan bien consigo mismos. Es prácticamente lo único que tienes que hacer, y es infalible, ya sea para hacer amigos, ligar, hacer networking o atraer clientes. Si alguien se siente bien cuando está contigo querrá repetir para volver a experimentar esa sensación placentera. Y para gustarle a los demás tienes que empezar por escucharles de corazón.

El tercer consejo consiste en enseñarle al mundo quién eres, exponer tu contenido (artículos, blog, productos, entrevistas, libros, seminarios, colaboraciones, vídeos, infoproductos, etc.) y encontrar tu propia voz. Las redes sociales nos facilitan diseñar nuestra propia campaña de comunicación y elegir por qué queremos ser encontrados, colaborar de forma activa en qué queremos que Google diga de nosotros en el “momento cero de la verdad”, cuando alguien nos busque en Internet desde su navegador.

Si exhibes tu talento y compartes contenidos memorables acerca de tu nicho, cuando alguien te busque en Google los encontrará, y serás visto como un profesional influyente en tu sector, lo que aumentará tu autoridad y tus prospectos estarán más abiertos a recibirte y escucharte. ¡Tus contenidos épicos atraerán a tu público objetivo hacia ti como por arte de magia! Si lo que haces tiene valor, créeme, la gente te encontrará.

El cuarto consejo consiste en algo menos popular, ¡trabajar duro! (hasta la extenuación). La influencia no es gratis (ni la digital ni la analógica), no cae del cielo, los demás nos la regalan porque confían en nosotros, y esa confianza debe nacer, además de en la integridad (que tiene que ser el origen de la influencia), en el trabajo, el conocimiento y la experiencia. Para influir en un nicho tienes que dominar el nicho, y dominarlo significa esforzarse, dedicarle tiempo a aprender continuamente, relacionarte con los expertos más reconocidos en la materia, investigar y atesorar casos y experiencias.

Y, en quinto lugar, pero no menos importante, ¡tienes que ser útil y ayudar a los demás a tener éxito! Si lo que haces no ayuda a otras personas a resolver una inquietud o un problema acuciante no servirá de mucho. Olvídate del dinero y céntrate solo en eso, en ayudar a los demás. Los ingresos son solo una consecuencia de aportar valor a otra persona que ha resuelto un problema con éxito gracias a ti. Así que no lo olvides, tu propuesta de valor no es otra cosa que dejar muy (muy, muy) claro cómo vas a ayudar a otros a tener éxito.

KEEP READING

La reputación y los bares del siglo XXI

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en La reputación y los bares del siglo XXI | Conocimiento | ,

Bares, qué lugares, tan gratos para conversar, cantaban los Gabinete Caligari en los ochenta. Hoy los bares y la conversación se han movido de sitio. Los bares de hoy son las redes sociales y, entre trago y trago, conversamos de lo de siempre: de fútbol, de política, de parejas, de cotilleos, de la vida, de la familia, del trabajo y de las empresas, claro. Hace años que los del manifiesto Cluetrain afirmaron que los mercados son una conversación y, si la conversación se ha trasladado a las redes, no parece mala idea que las empresas se dejen caer por allí.

Tuve un abuelo tendero que, cuando mi abuela le preguntaba por qué iba al bar, siempre digno, respondía: porque ahí están mis clientes. Los clientes – pero también los trabajadores, los inversores y ciudadanía en general – están en estos bares del siglo XXI en los que se bebe hasta perder el control. Por lo tanto, si queremos ser influyentes (que no es lo mismo que relevantes como explica Adolfo Corujo mientras suena David Brubeck), tendremos que cuidar nuestra reputación y adaptar el lenguaje a los nuevos territorios: pegar la oreja a la barra – por si hablan de nosotros-, y escuchar atentamente lo qué dicen. Porque no hay reputación online y reputación offline; la reputación es una, mejor o peor; y estos nuevos bares obligan a las compañías a  adaptarse a las nuevas conversaciones y afinar el oído.

Las redes, ya está dicho, son los bares de nuestro tiempo, bares en los  que la tía Puri y el tío Enrique pasan la tarde imitando a Pimpinela – por eso vete –  y lo suben a You Tube; Francisco, el de la tía Rosa, saca fotos de sus vacaciones en el chiringuito y las cuelga en Instagram para fardar un poco; Alfredo en un ataque de nostalgia curiosea en Facebook las fotos de esa novia que tuvo en COU mientras se le escapa un ¡Ay! y Fernando grita sobre Mourinho o Zidane, sobre Apple o Samsung o sobre el Brexit en Twitter. Nada muy diferente a lo que se hacía antes, solo que ahora cualquier imitación de Pimpinela o foto de las vacaciones pueden llegar a millones de personas y montarse un revuelo. En estos bares de borrachos – como los llamó Santi Segurola – una queja puede convertirse en viral y cualquiera puede ser un  working class hero en forma de influencer.

Y esto, ¡¿a las empresas qué?!

Pues que no es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador…No es lo mismo que hablen mucho o hablen poco, que hablan bien o hablen mal, que hable un borracho o un “héroe de la clase trabajadora”, porque ese es el reto ahora de las empresas: determinar el valor que tiene lo que ellas dicen y cómo influye en las conversaciones que se tienen en estos bares del siglo XXI. En eso precisamente es en lo que estamos, en medir la conversación sobre las empresas que se da en las redes y valorar como afecta a la reputación.

Lo hacemos distinguiendo entre lo que decimos nosotros, las empresas (Canales  propios) y lo que dicen de nosotros (Conversación ganada).

En los canales propios medimos los contenidos que se suben a los canales oficiales de la compañía y la conversación  que montan: si son contenidos que animan la conversación o si, por el contrario,  somos de los que hablan solos frente al espejo. ¿Subimos muchos contenidos (frecuencia) o pocos?,¿generan mucha o poca conversación (viralidad)?, ¿en qué bar estamos más a menudo (Twitter, Facebook, Instagram, YouTube…) y en cuál se conversa más de nuestros contenidos?, ¿esos contenidos y esa conversación tienen que ver con la comunidad de mi compañía o no? Un cambio en la manera tradicional que tenían las compañías para comunicarse con sus públicos porque no nos aguantaban más, éramos muy aburridos y nos pedían que no les llamáramos jamás. Un nuevo modelo que parte de identificar a nuestra comunidad para ofrecerles contenidos que animen su conversación,  porque sabemos que sin conversación no hay conexión y sin conexión, no hay compromiso (engagement) ni conversión (reputación); cinco C´s – Comunidad, Contenidos, Conversación, Conexión y Conversión -.

En cuanto a la conversación ganada para convertir en reputación lo que dicen de nosotros, medimos si se habla mucho o poco de nosotros (Notoriedad); si se habla bien o mal: sentimiento (NSS – Net Sentiment Score) que medimos con una herramienta de análisis semántico y actitud (NAS – Net Attitude Score) que medimos mediante la codificación manual de una muestra representativa; y si los que hablan de nosotros son medios digitales, influencers o población general. Todo esto para ser capaces de distinguir entre un grito y una opinión relevanteque cantaba Cristina Lliso con su grupo, Esclarecidos. Finalmente, vinculamos la conversación con las dimensiones de la reputación (económica, comercial, talento, ética, social, medioambiental e innovación) y agitamos la coctelera.

Se trata, en definitiva, de un cambio en la manera de comunicar y poner la oreja para saber qué se dice de nosotros, quién lo dice y si habla bien o mal. Me voy al bar de Lola que me espera Reverte y no le gusta esperar, estar tirado en un bar, todos los días, lo que necesita es un trago para poderse estabilizar.

KEEP READING

Cuando fallar no es una posibilidad (o sí lo es, pero mejor ni pensarlo)

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en Cuando fallar no es una posibilidad (o sí lo es, pero mejor ni pensarlo) | Conocimiento | ,

Sí sí, la persona que ves en la foto está escalando ¡A más de 600 metros sin ninguna cuerda!

free solo imagen 3

Este fin de semana vi el documental “Free Solo”, ganador de un premio Oscar y emitido por NatGeo. En él se muestra la gesta hacia una de las hazañas deportivas tal vez más colosales que se hayan alcanzado: el ascenso a “El Capitán”, una pared de 914 metros de alto de puro granito que emerge imponente en el Parque Nacional Yosemite (EEUU).

Lo conmovedor y casi humanamente imposible es que esta pared fue escalada por Alex Honnold sin ningún tipo de cuerda o protección, sino tan solo apoyándose en sus pies y manos, o mejor dicho -por momentos- tan sólo en la punta de ellos. “Free solo” o “Solo integral” es el nombre que recibe esta particular forma de escalar.

Desde el primer momento me atrapó la curiosidad por intentar entender cuál es la mentalidad de una persona que se propone subir por sus propios medios una pared rocosa en menos de 4 horas, y como logró a estar vivo para contarlo.

¿Cómo llega una persona a correr los límites de lo imposible?

¿Cómo puede alguien llevar a cabo un proyecto en donde un mínimo error le puede costar la vida?

Reflexionando sobre errores, fracasos y aprendizajes -tema que trabajo hace años- quiero compartir con ustedes algunos conceptos que aparecen en el documental, pero que también forman parte de los proyectos que encaramos día a día (¡aunque no estemos a 914 metros de altura!) 🙂

Free Solo (Trailer) National Geographic

“Prueba y Error” o un ensayo constante para lograr un objetivo “imposible”

Tremenda hazaña es obra de una cuidadosa planificación y meses de preparación física y mental que incluían ir a la montaña con sogas y explorar distintas posibilidades, caer una y otra vez -estando sujeto a las cuerdas- para probar las distintas posturas y como su cuerpo podía o no acomodarse en cada situación, volver y anotar en un cuaderno el detalle de donde se podrían apoyar los pies y las manos en cada tramo y visualizar la escalada cada noche sintiendo la rugosidad del granito al tacto en cada uno de esos contactos con la roca.

El espacio de experimentación que tantas veces no se permite en las empresas y la prueba y error que no nos permitimos a nosotros mismos, aparece en cada minuto de este desafío cómo un continuo espacio de aprendizaje.

“Necesito un buen mapa, una imagen mental de los caminos a tomar” dice apenas empieza a consolidarse en su cabeza la idea de este desafío. Algo que a priori podría parecer una inconsciencia a la vista de millones de espectadores -que sufrimos de vértigo al asomarnos por un balcón de un edificio alto- es en realidad un proyecto llevado a cabo minuciosamente.

¿Hubiera sido posible esta hazaña de no haber explorado esta montaña más de 50 veces, conociendo cada hueco en donde apoyarse, y cayéndose más de una vez?

“Hay avances progresivos que pasan en todo tipo de cosas, pero muy de vez en cuando aparece un salto icónico. Si consigue escalar en solo integral (disciplina) en “El Capitán” es un salto cuántico” dice otro escalador.

“Hoy estoy jugando con muchos escenarios diferentes, pensando en los movimientos, pensando en las posiciones del cuerpo, y más que nada, pensando en que se sentiría estar en esa posición sin una cuerda” comenta Alex al explorar la pared de granito, de la cual previamente se cayó 2 veces lo cual produjo lesiones menores al estar sujeto por una soga. Aquellos lugares de los cuales cayó fueron -hasta el día de la escalada final- los espacios más desafiantes y donde en cada ascenso ponía mayor atención. ¡Que distinto de lo que sucede a veces en nuestra vida, que no queremos ni mirar ni hablar de aquellas situaciones en donde dimos un paso en falso o el resultado no es el que esperábamos!

A lo largo de estos años he trabajado con personas y organizaciones que quieren innovar pero no están dispuestos a que el resultado no sea el esperado. La historia de esta hazaña es sin duda un caso extremo: “Un pequeño error, un pequeño desliz, caes y mueres” le dicen una entrevista, Y él asiente, consciente de que el riesgo existe: “me gusta pensar que el riesgo es bajo aunque la consecuencia es tremendamente alta”. La consecuencia de un error en este caso, es casi sin dudarlo la muerte: “es como ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, sólo que si no la ganás, te morís”.

Aún con la mayor preparación, lograr algo casi imposible hasta el momento requiere contemplar los errores -y su aprendizaje- como parte del proceso y la posibilidad de que algo salga mal en la consecución del objetivo. Estamos acostumbrados -tanto en lo personal como en lo organizacional- al doble mensaje “hace algo nuevo pero no te equivoques”.

Sin embargo, nada nuevo sucede fuera de la zona de confort, y dado que ese es un terreno por explorar, necesitamos aceptar que errores y fallas están ahí, a la vuelta de la esquina -o de la montaña, en este caso-. La única receta para evitarlos es hacer siempre lo mismo. ¡De innovar ni hablar!

El riesgo, ese aliado inseparable de la innovación

Durante el documental, queda claro que todos saben que es una apuesta más que arriesgada, y que morir a los ojos de la cámara es altamente probable: “No quiero caer enfrente de mis amigos, sería muy tétrico” repite una y otra vez. Por ese motivo, en los lugares más complicados de la montaña, no había nadie filmando (solo drones o cámaras instaladas) para evitar un mal trago a quien presenciara la posible caída.

Su novia, casi resignada, confiesa: “si tuviéramos hijos, me sentiría más libre de decirle que es un riesgo aceptable y que no”. Un riesgo aceptable para ella, no para él, claro está.

Cada uno de nosotros, cada equipo de trabajo, cada organización, tiene -o debería definir- su propia medida de riesgo aceptable en función de lo que desea obtener y de lo que está dispuesto a poner en juego. Sin embargo, lo que suelo observar es que generalmente esto no está tan claro, o al menos, no está comunicado.

Lo que es indudable es que para generar algo nuevo necesitamos arriesgarnos en cierta medida, de lo contrario es casi imposible que se pueda dar ese paso. Curiosamente tanto a nivel personal como organizacional creemos que surgirán nuevas ideas y de que podrán ser llevadas a la práctica sin correr riesgos, y lo que es más paradójico aún, sin contemplar la posibilidad de que no todo puede salir como esperamos.

El miedo

A medida que avanza la historia, es casi obvio preguntarse si Alex siente miedo ante tamaño desafío, y él no esquiva la cuestión: “Siempre he querido escalar el Capitán pero me ha asustado”, por eso recién luego de casi 20 años de escalar se ha animado. Distinto de lo que solemos hacer muchos de nosotros, que preferimos ocultar el miedo que sentimos, o no hablar del tema, Alex tiene una visión del tema a la que adhiero: “cuando la gente habla de intentar reprimir su miedo, yo lo veo de una forma diferente. Intento expandir mi zona de confort practicando los movimientos una y otra vez. Trabajo con el miedo hasta que ya no me asusta más.”

El miedo es una emoción que nos dice que percibimos que no tenemos los recursos necesarios para atravesar una determinada situación, y es muy probable que aparezca cuando nos encontramos ante un nuevo desafío. Identificarlo y desarrollar las habilidades necesarias para disminuir esa brecha es quizás la forma más inteligente de capitalizar una emoción que muchos tildan de negativa, pero que al fin y al cabo solo viene a decirnos que debemos prepararnos para ir en búsqueda de lo que queremos.

Todos en nuestra vida nos encontramos con nuestro “Capitán”, esa montaña cuya cima nos mira desafiante, y nos invita a ir por ella sabiendo que para eso necesitamos trabajar nuestros miedos, aprender de nuestros pasos en falso y explorar el mejor camino -aunque no siempre sea el más rápido-. Y vos, te animás?

KEEP READING

La Global Alliance y el crecimiento del asociativismo

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en La Global Alliance y el crecimiento del asociativismo | Conocimiento | ,

La Global Alliance for Public Relations and Communications Management – de la que Aberje forma parte del board desde 2010 – es una asociación global que congrega a las principales asociaciones de relaciones públicas del mundo. Uno de sus aspectos más interesantes es la forma isonómica como trata a las entidades de diferentes países. Es importante destacar que el 80% de la gestión de la Global Alliance es hecha por voluntarios. Sin embargo, este voluntariado está formado por profesionales de alto nivel. Algunos de estos profesionales estarán en Brasil para la primera reunión del board de la entidad en América Latina, que ocurre coincidentemente en el mismo período del Aberje Trends, que se realiza en los días 3 y 4 de abril.

A lo largo de los años, la Global Alliance ha difundido a los profesionales de RRPP y comunicación principios éticos que pueden ser considerados globales. Y no sólo eso: para la entidad, cada uno de sus integrantes debe sentirse como un guardián de esos principios. Entre sus objetivos también está ayudar a las asociaciones desde el punto de vista de la gestión y crear modelos que sirvan para promover y apoyar a esas asociaciones en su desarrollo.

La sesión de la Global Alliance en el Trends, en la cual participo, será a la mañana del día 4 de abril y contará con la presencia del presidente de la entidad, José Manuel Velasco (España), quien conversará sobre el tema “Cómo generar valor por medio de la Comunicación”. Otros miembros del board participan hablando de “tendencias globales”. Ellos son: Fionna Rose Cassidy (Nueva Zelanda), Marisol “Candy” Hernandez (Indonesia), Jane W. Gitau (Kenia), Justin Green (Irlanda) e Alastair McCapra (Reino Unido). McCapra, por otra parte, aportará un interesante enfoque sobre estrategia, medición e intangibilidad de la comunicación.

La presencia de la Global Alliance en el evento y el encuentro de sus integrantes en América Latina proporcionará una reflexión sobre el asociativismo. Hasta hace poco existía la creencia de que el modelo migraría al entorno virtual. Lo que vemos hoy, sin embargo, es el crecimiento y fortalecimiento de entidades “físicas”, como la Global Alliance, Aberje, en Brasil, y la Page Society, la más grande asociación de PR de Estados Unidos que está en pleno proceso de expansión global. Es decir, el asociativismo con presencia física sigue siendo sólido. ¿Por qué? Mi opinión es que estas asociaciones entregan activos que las tecnologías digitales y las redes sociales no alcanzan: un networking estructurado, un espacio de intercambio de saberes y experiencias profesionales entre los asociados, una curaduría especializada de conocimientos. Más que nada, esas asociaciones entregan la defensa incansable de la importancia de la comunicación en todos sus frentes de actuación.

KEEP READING

Resumen de mi participación en “La Comunicación de la Responsabilidad Social Corporativa bajo un enfoque Sustentable”

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en Resumen de mi participación en “La Comunicación de la Responsabilidad Social Corporativa bajo un enfoque Sustentable” | Conocimiento | ,

Recientemente, tuve la oportunidad de dar una plática ante los socios de la Asociación Mexicana de Profesionales en Relaciones Públicas (PRORP), la cual se tituló “La Comunicación de la Responsabilidad Social Corporativa bajo un enfoque Sustentable”, con el ánimo de dar a conocer el modelo ganar-ganar que obtienen todos los agentes involucrados en este tipo de comunicación.

Para dar contexto sobre la importancia de este tema, se compartieron datos del estudio de Promoting Causes, Inc y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, entre los que destaca que:

  • El 92% de los consumidores tienen una imagen positiva de aquellas empresas que apoyan causas en las que ellos creen.
  • El 68% de los consumidores creen que las compañías tienen una responsabilidad para ayudar a resolver los problemas sociales.
  • El 83% dijo que los productos y servicios de compañías que ayudan a resolver problemas sociales se distinguen con relación a los de su competencia.

La responsabilidad social es una gestión diaria por la cual las empresas deben conducirse conforme a valores éticos, y de esta forma, cumplir con las expectativas de sus grupos de interés (colaboradores, inversionistas, clientes, proveedores, autoridades, etc).

También se debe cumplir con la legislación aplicable, y, por último, estar integrada en la filosofía de la organización y debe ser comunicada mediante sus relaciones con dichos grupos de interés.

Actualmente, uno de los retos organizacionales es ser coherentes con lo que se piensa, con lo que se dice y con lo que se hace. No se trata sólo de tener sellos que las distingan ante la sociedad y los medios, sino realmente dar un seguimiento constante a las acciones socialmente responsables que les permitirán sobresalir por su transparencia, el clima organizacional, su relación con las comunidades y la huella ecológica que generan.

Si bien la sustentabilidad de una empresa se consideraba en el siglo pasado únicamente con base en su rol primario,  referido a la naturaleza de la empresa de generar ganancias y siendo la única responsabilidad social de la empresa el generar utilidades para sus accionistas; ahora la sustentabilidad en este siglo se considera bajo un rol integral, referido al gran potencial que tiene la empresa en contribuir al modelo triple P por sus siglas en inglés : People (gente), Planet (planeta Tierra) y Profit (ganancias o ser rentable).

De igual forma, no se debe perder de vista que la comunicación de la Responsabilidad Social Empresarial bajo un enfoque sustentable tiene que dar cumplimento a sus políticas, procedimientos, códigos y convenios de colaboración, bajo los siguientes 4 ámbito de acción, a saber:

  • Ética empresarial
  • Calidad de vida en la empresa
  • Vinculación con la comunidad
  • Cuidado del medio ambiente

Por último, debemos aprovechar los beneficios ganar-ganar que reciben los agentes que participan en campañas de responsabilidad social, las cuales están íntimamente ligadas a los conceptos de la mercadotecnia social y que a diferencia de la mercadotencia comercial, se deben comunicar los resultados que se lograron en el cambio de actitudes o conductas en la búsqueda de un bien común.

KEEP READING

La experiencia del cliente de hoy en menos de mil palabras

25 abril 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en La experiencia del cliente de hoy en menos de mil palabras | Conocimiento |

Todo es diferente a como solía ser. La nueva era del marketing llegó como resultado de una revolución tecnológica sin precedentes, que lleva la experiencia de cliente hasta los confines de la imaginación.

En la actualidad, casi todo es técnicamente posible y está en permanente revisión. Cazamos canciones junto al altavoz con Shazam en un celular que nos reconoce la voz y el rostro. Y, en lo que a términos sociológicos se refiere, asistimos a una transformación en los modos de vivir, de actuar, de interpretar y también de consumir. ¡Bienvenidos a la era de la transformación digital de y en la experiencia del cliente (TDX)!

La sociedad cambia. Debemos hablar de personas, de individuos y menos de clientes, porque mercantiliza la relación. Las empresas ahora se dirigen a una persona PhyGitAll. Lo quiere todo: la mejor experiencia digital, la mejor y más adecuada fisicidad en ¡todos los canales!

La personalización e individualización alcanzan grados de desarrollo casi inverosímiles, que ni las novelas de ciencia ficción más inventivas habían sido capaces de imaginar y proporcionan vivencias memorables en la compra de productos y servicios en la nueva era. La inteligencia artificial y la computación cognitiva son la cara más visible de la TDX. Amazon o Alibaba abren tiendas físicas con reconocimiento facial y atención robótica. Los bots gestionan la atención al cliente con gran satisfacción por parte de los usuarios y la inteligencia artificial promete, junto al big data, experiencias sensoriales amplificadas a personas cuyos datos estructurados y no estructurados conocemos, pudiendo predecir gustos, comportamientos, afinidades… singularizar propuestas, experiencias, vivencias.

Experiencia de cliente: un asunto de toda la empresa

La experiencia de cliente condicionará el futuro de las organizaciones en un entorno cada vez más volátil, complejo, ambiguo e incierto. Las empresas tendrán oportunidades siempre y cuando sean conscientes de que es imprescindible mantener a la persona en el centro. Disparando emociones a su corazón.

La experiencia de cliente debe ser un factor decisivo a tener en cuenta en la cultura y la estrategia de las organizaciones. Y debe ser contemplada desde cada uno de sus eslabones.

La experiencia de cliente debe convertirse en un asunto de la dirección general, si no lo es ya. Misión, visión, valores, credo, compromisos con el cliente interno y externo, y muy especialmente, alineamiento de los sistemas, procesos y operaciones al logro de la satisfacción, fidelización, lealtad, compromiso a largo plazo del cliente y recomendación positiva de la empresa por parte de TODAS las personas con las que interactuamos, incluyendo obviamente a los clientes. Además es requisito indispensable la perfecta coordinación interfuncional entre todos los departamentos a través de una especie de embajador del cliente, el customer experience officer o cualesquiera nombres que se elijan y reflejen la esencia del puesto: la coordinación entre marketing y recursos humanos con el resto de la organización para brindar la mejor experiencia a cada persona, dentro y fuera. Esta figura debe representar al cliente y liderar la innovación y digitalización medida de la propuesta experiencial de la empresa para garantizar la mejor experiencia y la fidelización rentable de la clientela.

Hacia los indicadores de comportamiento

En unos años, las empresas basarán sus decisiones no tanto en los KPI (key performance indicator) y más en los KBI (key behavior indicator), indicadores de comportamiento. Convivirán indicadores relativos a satisfacción, fidelización, lealtad, compromiso, recomendación y, por supuesto, ventas que sean susceptibles de “alimentarse” de fuentes diversas. Ya sean:

  • Cuantitativas
  • Cualitativas

Serán de suma importancia: los CRM, los datos de gestión diversos (datos estructurados y no estructurados: el dato es el nuevo petróleo) de índole operacional, las encuestas de satisfacción de cliente y todo tipo de estudios de mercado centrados en el sentimiento y la reputación online. También el big data, para buscar los insights del consumidor o cliente y anticiparse al comportamiento, comprender los vacíos de mercado y superar expectativas, ilusiones, deseos, eliminar frustraciones y generar felicidad.

La comunicación debe ser positiva y simple

Según la neurociencia, las neuroventas estarían íntimamente relacionadas con la conexión emocional; es decir, para vender hay que lograr sensaciones, emociones, provocar sentimientos y generar relaciones con cierta premeditación y estrategia.

Esto toma más sentido aún, si prestamos atención a que el 15% de las decisiones de los clientes son realmente conscientes y racionales y a la teoría evolutiva del cerebro triple del médico, investigador y neurocientífico norteamericano Paul McLean. En 1952 ya apuntó que es el cerebro reptiliano, aquel que actúa a través de los estímulos de los sentidos y la impulsividad, el que interviene en nuestras decisiones de compra. Por tanto, las empresas y su comunicación debe dirigirse al corazón y no al cerebro. El corazón decide, el cerebro justifica.

Para implementar todo lo dicho desde la comunicación hay que tener en cuenta que no importa sólo qué se dice sino cómo se dice. Una buena estrategia de comunicación implica que ésta sea:

  • En la que se utilice el lenguaje alejado del “no” (no podemos, no debemos…). Se deben usar verbos de acción y llamadas al cierre inminente: ¡hay que actuar ya!
  • Simple y sencilla. Cuánto menos adornado esté el mensaje, mejor se entiende. Comunica de forma simple, la mente es muy básica.
  • Bidireccional y omnicanal. En la que haya interacción entre vendedor-cliente y una capacidad de respuesta adecuada.
  • Que transmita confianza y fiabilidad.
  • Amable y cortés, haciendo uso permanente de la sonrisa. Sonrisa corporativa, esencia de marca.
  • Nunca se debe titubear. Se debe trasmitir seguridad.

Así mismo, la comunicación no verbal es de suma importancia, por lo que debe ser muy cuidada y obsesiva en cada interacción física, si existe.

Calidad y calidez dan el diez. Operaciones y emociones conquistan corazones. Emociones y tecnología, caricias, eficacia, datos, personalización y voluntad de agradar. Mezclas de un coctel con ingredientes imprescindibles en el que el arte de la mezcla dará el éxito en la actual economía de la experiencia digital.

KEEP READING

Los cinco puntos de relevancia en compliance para 2019

26 febrero 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en Los cinco puntos de relevancia en compliance para 2019 | Conocimiento | ,

 

Pasadas las elecciones en Brasil, podemos ver por los noticieros que las acciones de las autoridades contra la corrupción y los crímenes financieros continúan, así como el fortalecimiento de las acciones a favor del respeto a la diversidad y a las relaciones personales en un ambiente laboral. Cada vez tiene más relevancia la temática de la seguridad de información y la privacidad de los datos.

En este sentido, Jefferson Kiyohara, líder de la práctica de riesgos y compliancede la consultora Protiviti, enumera los cinco principales puntos de atención en esta práctica, para las empresas en el próximo año. La lista contiene temas macros, que afectarán los programas de las organizaciones en 2019. El riesgo de reputación se hace presente, y por ello el tema atrae la atención de los ejecutivos y líderes responsables del área de Compliance, que persiguen que las acciones de prevención y mitigación sean tomadas.

  1. Seguridad de la información y la privacidad de los datos

El mundo virtual forma parte del mundo real. Los datos se han convertido en un activo valioso, siendo la base en muchos modelos de negocio. La diferencia es que el valor de la información se hizo mayor con la ley 13.709 / 18, conocida como Ley General de Protección de Datos. Se tratande reglas de consentimiento, obligaciones en la protección de datos, directrices para seguridad de información y reporte de incidentes, sanciones que las organizaciones pueden sufrir en el orden del 2% de la facturación hasta el límite de 50 millones de reales, entre otros.

En este contexto, es fundamental que los ejecutivos de las organizaciones busquen acciones de concientización sobre la nueva ley y patrocinen el diagnóstico sobre cuál será el impacto en los negocios. Posteriormente, es fundamental promover las mejoras necesarias, pues la ley pasará a regular en febrero de 2020, lo que en la práctica plantea 2019 como el año para la adopción de las nuevas prácticas. Y es esencial prever los recursos y el presupuesto para que esto suceda, ya que los datos personales son algo presente en todas las organizaciones.

  1. Ampliación del universo de riesgos de compliance

La lucha contra la corrupción continúa, así como la promoción de la cultura ética y la lucha contra el acoso. Vimos movimientos importantes de pactos sectoriales anticorrupción consolidándose en 2018, y otros deben tomar forma en 2019. Y tal movimiento debe ser incentivado y ampliado. Pero no hay como restringir la actuación de los Programas de Compliancea sólo estos temas. El universo de riesgos de compliancecubierto por el Programa debe ser ampliado. Además del tema de seguridad de información y privacidad de datos, cuestiones como la prevención del lavado de dinero, prácticas competitivas, y otros deben entrar en el radar, incluso como resultado del mapeo de riesgos de compliancerealizado.

Sin embargo, vale recordar que las investigaciones recientes muestran que más de la mitad de las empresas nunca realizaron un mapeo de riesgos de compliance. En este caso, este primer e importante paso debe ser realizado.

  1. Promoción de acciones de respeto a la diversidad y de combate al acoso

Es muy importante la asociación de las áreas de RRHH y Compliancede las organizaciones para promover un ambiente laboralsano y respetuoso. Una reciente encuesta de ICTS Outsourcing muestra un aumento de las denuncias de acoso moral en los últimos años, que puede ser explicado por la mayor concientización de los colaboradores, empoderamiento de los mismos, reglas claras proporcionadas por las empresas a través del código de ética y la adopción de herramientas como el canal de denuncias.

Identificar y tratar estos casos, permite que una empresa obtenga economía mensurable al evitar la judicialización, en una media de casi 21 mil reales por proceso, de acuerdo con esta misma encuesta.

Para ello, no basta realizar acciones puntuales de comunicación, o entrenamientos que sean vistos como obligación por los colaboradores. Las acciones deben ser efectivas y recurrentes. Un buen diagnóstico puede ser obtenido a través del proceso de auditoría de cultura de compliance, práctica aún poco adoptada por las empresas en Brasil.

Y hay que ir más allá de la cuestión de la prevención del acoso. La investigación de McKinsey and Co publicada a principios de 2018, muestra la correlación entre diversidad y resultados. Sin la promoción de respeto y empatía en el ambiente laboral, no será posible promover la diversidad, tampoco optimizar los resultados esperados. En un mercado competitivo, las organizaciones no pueden darse el lujo de perder talentos, ni de desperdiciar recursos.

  1. Ampliación del uso de tecnologías

La adopción de soluciones tecnológicas como aliadas de los Programas de Compliance continúa. Los entrenamientos e-learning y el uso de analytics en las auditorías son una realidad, y deben continuar su evolución de aplicación el próximo año.

Es visible los diversos y distintos niveles de madurez existentes en el aspecto tecnológico en los Programas de Compliancede las empresas que actúan en Brasil. El uso de algoritmos y soluciones automatizadas en los controles internos es una práctica en evolución, y el RPA (robotic process automation) es todavía poco diseminado, pero debe iniciar un movimiento de adopción por el Compliancea partir de 2019. La apuesta en la inteligencia artificial continúa, en particular en el apoyo a las preguntas sobre la aplicación de normas y la identificación de fraudes potenciales.

  1. La madurez de los Programas de Compliance

Muchas de las iniciativas realizadas en 2013 y 2014 se están consolidando y se reflejan en Programas que alcanzaron la madurez en términos de existencia de los elementos y de tener algún histórico en 2017 y 2018. Como consecuencia, la búsqueda por acciones de reconocimiento público creció en 2018, crecimiento que tiende a continuar en 2019. Son ejemplos de reconocimiento, la iniciativa de Empresa Pro-Ética y la certificación ISO 37.001, en sistema de gestión contra los sobornos.

Sin embargo, vale destacar que, por otro lado, 1 de cada 4,3 empresas todavía tienen bajo nivel de madurez. Parte de las empresas de este grupo deben iniciar sus acciones en 2019, siguiendo el movimiento del mercado.

Vea más en el blog de LEC

 

KEEP READING

Diversidad, inclusión y comunicación interna: contarlo bonito no es suficiente

26 febrero 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en Diversidad, inclusión y comunicación interna: contarlo bonito no es suficiente | Conocimiento | ,

Las organizaciones son crecientemente diversas en cuanto a los perfiles y a las características de las personas que las componen. No puede ser de otra forma: la diversidad no deja de aumentar en la sociedad y entre los clientes; lo que ocurre fuera o tiene reflejo dentro o la organización no es sostenible.

Otras culturas, otros idiomas, otros valores, generaciones y orientaciones diferentes, capacidades distintas… La diversidad es un hecho; “revueltos” ya estamos. Más allá de las consecuencias sociales que ello supone -y que son una de las causas que están agriando el debate político de Occidente-, para las empresas esta situación supone un reto: conseguir que lo inevitable -sea o no deseado- reporte beneficios.

Las organizaciones precisan que personas que se saben y se sienten diferentes -edad, sexo, valores, vínculo laboral, capacidades…- se sientan cercanas entre si, gratificadas en la diferencia y, por tanto, capaces de conseguir que la inclusión de distintos actúe como un motor estimulante para cada uno y no como un freno para todos.

Es fácil describir la situación deseada. Es más difícil construir estrategias que aporten progresos tangibles para su consecución. Estrategias en las que la comunicación con los empleados desempeña un papel fundamental.

Ahora bien, ¿cómo lograr una comunicación interna eficaz, que consiga que las personas que componen una organización compartan valores y apliquen comportamientos inclusivos?

En su interpretación más clásica, ante esta situación, la comunicación interna se centrará en dos objetivos: Primero, construir y difundir un mensaje -la diversidad como hecho y la inclusión como respuesta- y, segundo, “positivar” sus consecuencias; es decir, pretender convencer a los empleados de que la diversidad debe ser una aspiración de todos y de que la inclusión reporta ventajas para todos.

Convencer por medio de la maximización de las ventajas y la minimización de los inconvenientes: se diseña una comunicación unidireccional en la que la voluntad inclusiva de la organización es contada a los empleados por medio de atractivos mensajes aspiracionales con los que se pretende influir sobre sus percepciones y conseguir que realicen acciones inclusivas -o, al menos, no excluyentes- en su entorno de responsabilidad.

A primer a vista, parece un buen camino. Ahora bien, cuando lo recorremos casi siempre descubrimos que no es suficiente: nuestros argumentos corporativos sobre diversidad, por muy atractivos que los hayamos “vestido”, no parecen atravesar la piel de cocodrilo de los empleados y, por tanto, no logran un cambio de actitudes o de comportamientos en la medida que se esperaba.

Una vez más, nos topamos con las debilidades de la comunicación interna concebida como una herramienta unidireccional cuando aspiramos a que actúe como herramienta de cambio.

No seamos ingenuos, la aceptación de la diversidad y el compromiso con la inclusión no son retos alcanzables solo con información y “venta”. La complejidad para implantar políticas de diversidad nace de la existencia dentro de las organizaciones de grupos que se sienten dominantes frente a otros, bien por número, bien por tradición, bien porque ocupan posiciones de mayor poder… No es solo una cuestión de “valorar al distinto”, es también una cuestión de poder, de desconfianza, de temor, de sentirse más cómodo con los semejantes, de no comprender la necesidad de cambiar, de ausencia de ejemplo directivo… Unas percepciones que afectan tanto a los grupos dominantes como a los minoritarios, aunque de distinta forma. Cada organización tiene su propia problemática cultural alrededor de la diversidad, que es imprescindible conocer y tener en cuenta antes de lanzar cualquier tipo de campaña o de actuación.

En Gestión del Cambio, antes de hablar, es preciso escuchar y comprender. Las personas cambian por sus razones, por las nuestras solo nos obedecen. Es necesario comenzar por escuchar el relato cultural que los principales colectivos de la organización tienen sobre las razones en las que sustentan su aceptación y su rechazo de la diversidad y de la inclusión. Solo tras escucharlos y comprenderlos -que es distinto de aceptarlos-, podremos construir una estrategia de cambio eficaz.

Una estrategia en la que la comunicación desempeñará un papel fundamental, pero que se apoyará no solo en comunicación. El ejemplo directivo y la revisión de las políticas de gestión de personas y de reconocimientos deben ocupar una posición muy relevante.

Porque en los procesos de cambio la comunicación es siempre necesaria, pero casi nunca es suficiente como jugador aislado.

KEEP READING

ESTUDIOS DEMUESTRAN QUE VESTIRSE BIEN LLEVA AL ÉXITO ECONÓMICO

26 febrero 2019 |by Fundacom | Comentarios desactivados en ESTUDIOS DEMUESTRAN QUE VESTIRSE BIEN LLEVA AL ÉXITO ECONÓMICO | Conocimiento | ,
  • Varios estudios recientes sugieren un vínculo directo entre la vestimenta y la productividad de los empleados.
  • De acuerdo con el Journal of Experimental Psychology, la vestimenta formal en una negociación generó ganancias por más de $2 millones de dólares, contra pérdidas de casi $3 millones en negociaciones con vestimenta informal.

 Varios estudios publicados en medios especializados como el Journal of Experimental Psychologydan validez al viejo refrán “como te ven te tratan”, pues han demostrado un vínculo directo entre la productividad de los empleados al utilizar un traje o blazer al entrar a una negociación, realizar una llamada de ventas o incluso participar en una videoconferencia con socios de negocios.

En mi opinión, “la imagen puede transmitir más de lo que imaginamos”. “Muchas veces damos por sentado que no toda la gente se fija en las prendas que vestimos o de qué manera nos desenvolvemos en el ámbito laboral cuando en realidad, la primera impresión es la que cuenta”.

El estudio sobre negociaciones de alto nivel publicado por el profesor Michael W. Kraus de la Yale School of Management contó con la participación de 128 hombres de 18 a 32 años de edad con diferentes antecedentes y niveles de ingreso. A través de simulacros de negociaciones sobre la venta de una fábrica hipotética, se buscó probar si las diferentes vestimentas afectaban los resultados. Los “compradores” se dividieron en tres grupos, uno de traje y zapatos formales, otro grupo en playeras blancas, pants y sandalias, y un tercer grupo neutral que utilizó las prendas con las que llegó al estudio. Un participante neutral hizo el papel de “vendedor” en cada negociación, y ningún “vendedor” participó como “comprador”.

Los negociadores recibieron valores de mercado para la supuesta fábrica, en conjunto con otra información útil a la hora de negociar. Al final, quienes utilizaban traje demostraron estar mucho menos dispuestos a ceder terreno durante las negociaciones, rebajando su precio tan sólo $830,000 al vender, y al comprar lograron ganancias de $2.1 millones de dólares, mientras que quienes utilizaban prendas informales, perdieron hasta $2.81 millones de dólares en las negociaciones.

En comentarios para el Wall Street Journal, el profesor Kraus destaca que en situaciones sumamente competitivas donde hay un solo ganador, el utilizar prendas formales puede enviar a los otros la señal de que “uno es exitoso y tiene verdadera confianza en sí mismo y lo que está haciendo, mientras la gente que es más informal en su vestimenta de trabajo cede fácilmente en las negociaciones. Quienes usan prendas formales están al tanto del respeto que reciben y se vuelven más asertivos”.

En otro estudio publicado por el Journal of Social Psychological and Personality Science, en el que participaron 361 hombres y mujeres, se realizaron simulacros de reuniones de negocios donde los participantes vestían más formales o casuales. Los estudios indicaron que el vestir con mejores prendas subía el nivel de confianza personal, afectaba la forma como los demás percibían a la persona, y quienes vestían formalmente incrementaban el nivel de pensamiento abstracto, del tipo en el que se enfrascan los líderes y ejecutivos de alto nivel.

“Cuando requieres pensar de forma creativa, trabajar en la gran idea, ahí es cuando vestirte formalmente incrementará tu productividad”, señala el coautor del estudio, el profesor Michael L. Slepian de la Universidad de Negocios de Columbia. “La gente que utiliza ese tipo de ropa se siente más poderosa, y al sentirte más poderoso, no pierdes el tiempo en detalles”.

Bajo mi punto de vista “la proyección de la marca personal se vuelve imprescindible al momento de presentarse en cualquier entorno, pero el impacto más importante es a la hora de buscar el éxito profesional, pues la visibilidad más la credibilidad nos dan como resultado rentabilidad”. “Un líder debe mostrarse siempre impecable y profesional, no importa la industria en la que se encuentre, y estos estudios demuestran el vínculo entre la vestimenta y el éxito en los negocios, por lo que es un traje a la medida es una muy buena inversión”, a mi juicio.

 

La imagen con la que se presenta cada persona en su día a día es una de las herramientas más poderosas que tiene, ya que esta influye de gran manera en el desarrollo y alcance de sus objetivos tanto personales como laborales. En la actualidad, es fundamental tener una buena y adecuada imagen personal, lo que implica no solo a la vestimenta o los aspectos de estilo personal, sino también la presentación de ideas, la comunicación asertiva y la confianza en uno mismo.

KEEP READING
Página 1 de 512345

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo si así lo de sea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

ACEPTAR
Aviso de cookies