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5 consejos para multiplicar tu influencia digital

Carlos Rebate

Responsable de soluciones en Inteligencia Artificial

Minsait

Cuenta con más de veinte años de experiencia en grandes compañías ocupando posiciones directivas relacionadas con la innovación, la estrategia y la dirección de operaciones. Ha sido responsable de estrategia Business Process Outsourcing en Indra, ha dirigido un Centro de Desarrollo Global formado por más de 400 personas y ha liderado un grupo de I+D premiado en más de veinte ocasiones por su impacto social y por alinear tecnología, estrategia y responsabilidad corporativa. Actualmente es el responsable de soluciones en Inteligencia Artificial en Minsait. Autor de libros como Influencers, todo lo que necesitas saber sobre influencia digital, Tu empresa secreta, que incluye una original metodología para emprendedores, Las ruedas mágicas de la creatividad, Sin temor a la noche y Un patio en el centro del universo.

carlosrebate.com

La influencia digital no es solo una cuestión de moda, videojuegos o estilo de vida. Se ha convertido en una competencia profesional básica, una herramienta al alcance de todos, que nos permite ganar autoridad y relevancia en nuestro sector, y, como consecuencia, atraer hacia nosotros, como un poderoso imán, oportunidades profesionales, clientes e ingresos.

En nuestro libro Influencers, todo lo que necesitas saber de influencia digital, compartimos 21 consejos, a través de 21 entrevistas a personas referentes en diferentes temáticas, para ayudarte a desarrollar tu marca personal como business influencer, pero si tuviera que resumirlos en cinco, serían los siguientes: encuentra tu nicho y cíñete a él, escucha atentamente a tu audiencia, enséñale al mundo quién eres, trabaja duro (hasta la extenuación) y ayuda a otros a tener éxito.

El primero tiene que ver con los nichos, cuanto más específicos mejor. ¡Descubre un nicho de conocimiento que te apasione y dedícate a en cuerpo y alma! No te obsesiones con el número de seguidores, el tamaño no es lo más importante. De hecho nuestro libro comienza con una pregunta a Kevin Kelly, autor de la teoría de los 1.000 fans verdaderos, que defiende que un creador (ya sea un músico, un escritor, un pintor, un fotógrafo, un actor, un diseñador, etc.), necesita sólo 1.000 fans verdaderos para ganarse la vida.

En definitiva. No necesitas alcanzar un gran éxito para vivir. Solo contar con 1.000 fans verdaderos. Si algo te apasiona y existen al menos 1.000 personas a nivel mundial dispuestas a pagar por ello, pongamos 100 euros al año… ¡ya lo tienes! Lo que cuenta es la calidad y el valor que perciben en lo que haces.

Siempre recomiendo trabajar en una profesión con “dos apellidos” (p. ej. abogado especializado en litigios vecinales, periodista especializado en oriente medio, científico de datos especializado en series temporales en Industria 4.0, etc.) ¿Cómo inventar una “profesión con dos apellidos”? Yo comenzaría explorando en la intersección entre aquellos dominios que te apasionen. Las intersecciones entre diferentes parcelas de conocimiento son espacios muy fértiles para la creatividad.

El segundo consejo tiene que ver con escuchar atentamente. Lo importante siempre es la persona que está al otro lado, no tú mismo. Si eres capaz de llevar el foco de atención hacia la otra persona, moviendo el interés desde tú ego, a los intereses, sentimientos y emociones del otro, entonces, ¡te diferenciarás! Necesitas interactuar con tu audiencia, convertirte en el mayor fan de tus fans y obsesionarte por conocer qué les preocupa, qué necesitan y cómo puedes ayudarles.

“La regla de oro de la amistad”, que aprendí de Jack Schafer, nos dice algo muy simple pero muy importante, para gustarle a los demás debes hacer que se sientan bien consigo mismos. Es prácticamente lo único que tienes que hacer, y es infalible, ya sea para hacer amigos, ligar, hacer networking o atraer clientes. Si alguien se siente bien cuando está contigo querrá repetir para volver a experimentar esa sensación placentera. Y para gustarle a los demás tienes que empezar por escucharles de corazón.

El tercer consejo consiste en enseñarle al mundo quién eres, exponer tu contenido (artículos, blog, productos, entrevistas, libros, seminarios, colaboraciones, vídeos, infoproductos, etc.) y encontrar tu propia voz. Las redes sociales nos facilitan diseñar nuestra propia campaña de comunicación y elegir por qué queremos ser encontrados, colaborar de forma activa en qué queremos que Google diga de nosotros en el “momento cero de la verdad”, cuando alguien nos busque en Internet desde su navegador.

Si exhibes tu talento y compartes contenidos memorables acerca de tu nicho, cuando alguien te busque en Google los encontrará, y serás visto como un profesional influyente en tu sector, lo que aumentará tu autoridad y tus prospectos estarán más abiertos a recibirte y escucharte. ¡Tus contenidos épicos atraerán a tu público objetivo hacia ti como por arte de magia! Si lo que haces tiene valor, créeme, la gente te encontrará.

El cuarto consejo consiste en algo menos popular, ¡trabajar duro! (hasta la extenuación). La influencia no es gratis (ni la digital ni la analógica), no cae del cielo, los demás nos la regalan porque confían en nosotros, y esa confianza debe nacer, además de en la integridad (que tiene que ser el origen de la influencia), en el trabajo, el conocimiento y la experiencia. Para influir en un nicho tienes que dominar el nicho, y dominarlo significa esforzarse, dedicarle tiempo a aprender continuamente, relacionarte con los expertos más reconocidos en la materia, investigar y atesorar casos y experiencias.

Y, en quinto lugar, pero no menos importante, ¡tienes que ser útil y ayudar a los demás a tener éxito! Si lo que haces no ayuda a otras personas a resolver una inquietud o un problema acuciante no servirá de mucho. Olvídate del dinero y céntrate solo en eso, en ayudar a los demás. Los ingresos son solo una consecuencia de aportar valor a otra persona que ha resuelto un problema con éxito gracias a ti. Así que no lo olvides, tu propuesta de valor no es otra cosa que dejar muy (muy, muy) claro cómo vas a ayudar a otros a tener éxito.