Es fácil: o te reinventas o desapareces

Diego Antoñanzas

Experto en Marketing, Transformación Digital, y Experiencia de clientes. Conferenciante de Thinking Heads.

Desarrolló su carrera profesional casi 20 años en Multinacionales como Heineken o Siemens. Su pasión por el Marketing y su apuesta por modelos disruptivos en la construcción de grandes marcas le hizo ganar el premio bronce al mejor director de Servicios de marketing en su anterior etapa profesional. Hace unos años, decidió emprender y reinventarse, dando un giro completo a su carrera, al fundar una agencia de servicios Premium para el turista de lujo en Madrid. Compagina esta actividad empresarial exitosa con la faceta de conferenciante en numerosos foros empresariales nacionales e internacionales.

Diego ofrece una visión global del futuro de la empresa y de las marcas al aplicar los procesos de Transformación Digital. Con el uso del humor, es capaz de hacer perder el miedo a los cambios necesarios para sobrevivir en el nuevo mercado digital. Diego es un apasionado de las nuevas tecnologías y mediante un lenguaje sencillo y cercano, entendible por cualquier tipo de audiencia, es capaz de conquistar las mentes y logra transmitir los secretos para enamorar clientes en un nuevo mundo cambiante y disruptivo. Nadie se queda indiferente ante sus conferencias donde introduce de forma amena las últimas novedades en términos tan complejos como la Inteligencia Artificial, El Big Data, el Internet de las cosas o las nuevas experiencias en el mundo del retail.

A lo largo del año pasado me hicieron muchas veces la misma pregunta: ¿qué va a pasar tecnológicamente desde ahora a dentro de algunos años? Ojalá fuera fácil responder a esa pregunta. Lamentablemente, la velocidad a la que se están sucediendo los hechos hace que sea prácticamente imposible acertar del todo, ni siquiera para los próximos meses. Y es que los avances están produciéndose a una velocidad exponencial. Pero no nos pongamos nerviosos, paremos el carro y veamos de qué se va a discutir, tecnológicamente hablando, en los próximos “días”.

Sin duda el año 2020 va a ser destinado al despliegue de la red 5G. Esta nueva red de comunicaciones va a permitir multiplicar la velocidad – y la cantidad – de datos transmitidos entre dispositivos de forma exponencial con respecto a la actual. Por ejemplo, en cualquiera de nuestros dispositivos móviles, hoy tardaríamos en descargar una película de dos horas en torno a 3 horas. Pues bien, con el 5G esa misma película tardaría tan sólo 3 segundos. Esta velocidad innovadora de transmisión de datos va a permitir conectar diferentes objetos como los coches autónomos. O usar las capacidades al máximo que nos trae el streaming. Por ejemplo, podremos jugar en alta definición a nuestro videojuego favorito desde cualquier lugar del mundo con tan solo un mando como compañero de viaje. Las ciudades serán mucho más inteligentes y el cuidado de la salud será realizado mucho más “a distancia” que ahora.

Chatbots dotados de inteligencia artificial

Cada vez más los clientes piden hablar con sus marcas favoritas (o potencialmente favoritas) desde cualquier lugar del mundo y en cualquier momento. La única forma de cumplir con creces sus expectativas es dotar a nuestra web/app/red social/call center de un sistema de chatbot dotado de inteligencia artificial. Facebook comunicó a los inversores que actualmente, la cifra de mensajes enviados entre personas y empresas cada mes asciende a 10.000 millones. Y sin duda, con los sistemas de inteligencia artificial y reconocimiento de voz, este tipo de negocios van a incrementar considerablemente su cifra de negocio. Especialmente cuando se arreglen las pequeñas imperfecciones por las cuales hoy podemos adivinar si lo que hay detrás de una voz es una máquina o un humano. En un futuro próximo, nadie podrá saber si hablamos con robots o con personas.

La inteligencia artificial estará al servicio de todos de forma democrática, dado que podremos “alquilar” por un tiempo limitado o hasta un volumen de datos, potentes máquinas que no podríamos comprar ni invirtiendo todos nuestros activos. El acceso a las grandes mentes artificiales de computación será asequible hasta para las pequeñas empresas. Esto también ocurrirá con el procesamiento y análisis de datos, y el posterior desarrollo de diferentes escenarios que nos ayuden a tomar decisiones. Todo se pagará por el tiempo o volumen utilizado. Nadie “acumulará” inversiones en activos tecnológicos si realmente no los van a utilizar de forma intensiva. Si por ejemplo queremos poner anuncios a través de Google Ads para promocionar nuestros productos, sabremos que Google establecerá las pujas de forma automática para obtener una mayor conversión. Una forma asequible de optimizar nuestras inversiones, y sobre todo, de invertir tiempo en atender al cliente como se merece. Dejemos que las máquinas piensen por nosotros, e invirtamos tiempo en satisfacer clientes.

La tecnología y la gestión óptima de los datos de nuestros clientes y de sus comportamientos nos permiten conocerles mejor. Otro objetivo es incrementar la eficiencia y conseguir un menor coste de procesos. También debemos desarrollar la innovación a medida del cliente o incluso crear nuevas experiencias o productos que harán que nuestros negocios crezcan (modelo disruptivo de crecimiento del negocio) .

La realidad virtual, aumentada o mixta se va a desarrollar plenamente en 2020. Existen marcas como L’Oreal que ya la están usando en Estados Unidos para simular – por ejemplo- como quedaría un tinte capilar antes de aplicarlo. O espacios de retail donde te permiten probarte la ropa sin tener que entrar en un habitáculo incómodo. O perder el miedo a los aviones. O viajar a lugares increíbles sin coger ni un solo medio de transporte. O lograr entender y aprender sistemas complejos mediante unas sencillas gafas inmersivas.

Nuevas redes sociales como TIK TOK terminarán de despuntar en el 2020. La nueva red social de origen chino (antigua musical.Ly) es ya la preferida en un público de 14 a 24 años. Para esta generación Z, Facebook es considerada como una red social de viejos. Y Estados Unidos ya la ha prohibido entre los dispositivos gubernamentales y militares, claro síntoma de su expansión mundial. Una serie de retos, y una casi virgen red desde el punto de vista publicitario, hacen el cocktail perfecto para el éxito de esta nueva red. Pero ya está en el punto de mira de las multinacionales, e incluso algunos titkokers se atreven ya a decir que es el nuevo Instagram. Tiempo al tiempo.

La economía circular, el cuidado del medioambiente, el cambio climático y la apuesta por la sostenibilidad son también tendencias en el sector de consumo. Nadie va a apostar por tu marca, tu producto o tu servicio si no eres capaz de contar qué estás haciendo por lograr que otros, clientes o no, disfruten de un mundo mejor. Y ya no vale el 0,7. La involucración debe ser activa, y debes poder contarlo en menos de un minuto.

El Blockchain también terminará de despegar. No sólo como “libro de anotaciones y registros” sino como valedor de contratos inteligentes, con una mínima o nula intervención del usuario. La industria del lujo y de productos Premium de consumo van a ser los más beneficiados. Las grandes marcas están trabajando en sistemas bajo Blockchain que permiten certificar de forma sencilla la autenticidad de cualquier producto. Aunque los tristemente imitadores estarán ya pensando en nuevas formas de copiar sin ser descubiertos, el Blockchain va a ser, afortunadamente, una forma segura de combatir la industria de las falsificaciones.

Como individuos, debemos estar al tanto de todo lo que pasa, ser curiosos y salvaguardar la especie humana ante todo y sobre todas las cosas. Esto implica que la robotización y los descomunales avances tecnológicos que vienen deben estar a nuestro servicio y no al revés. En el 2020 y siguientes, tendremos que tomar decisiones difíciles sobre nuestro futuro y el de las siguientes generaciones. Pero debemos hacerlo con serenidad, conociendo perfectamente las consecuencias de dichos avances y primando ante todo el bienestar y la felicidad de la raza humana. No va a ser fácil, pero tenemos toda la energía, ilusión y ganas para hacerlo.