La respuesta está en tu mente

Silvia Escribano Cuerva

Speaker nacional e internacional, leader coach e impulsora del bienestar y la felicidad organizacional.

Conferenciante de Thinking Heads. Miembro del catálogo TOP 100 conferenciantes

Speaker nacional e internacional, leader coach e impulsora del bienestar y la felicidad organizacional. Cercana, de fácil comunicación y siempre positiva. Miembro destacado del Top Ten Coaching Management Spain y referente indiscutible en el panorama español del coaching. Speaker en TEDx Gran Vía, CLAFO y BIG Bienestar Institute Global. Ha colaborado en varios libros sobre desarrollo de personas. En 2015 lanzó su libro NEUROCOACHING. Entre la ciencia y la vida, en el que aborda desde un punto humano la relación entre el coaching y su unión con la neurociencia. Actualmente es experta en Bienestar Corporativo y Felicidad Organizacional en Happynar Global.


Yo soy una fiel defensora de la Felicidad. Creo que ser feliz da sentido a nuestra vida. He descubierto que cada uno de nosotros es el artífice de su propia felicidad y que todos los momentos que describimos como felices en nuestra vida, tienen un componente común: una sensación de presente, de armonía y bienestar.

El cerebro es sin duda, el gran aliado para lograr la felicidad. Por eso, es fundamental entender cómo funciona. És un órgano social y emocional, y es el responsable de nuestra felicidad. Conocer qué rol juega nuestro cerebro en nuestra vida es importantísimo para poder conocernos, entendernos y ser más felices. Una mente ruidosa es una mente infeliz.

Supongo, que en los últimos tiempos que se habla tanto de la felicidad, y más en un momento como el que estamos viviendo, algunos sientan que podemos estar mas ante una moda cuyos efectos se evaporan, que ante un estado con beneficios tangibles. Hoy la ciencia demuestra, sin ninguna ambigüedad que la felicidad prolonga la vida y mejora el estado de salud física.

Déjame que te cuente. Todas y cada una de nuestras acciones están motivadas por el deseo de ser felices. Lo primero y más importante es que cada uno de nosotros queremos ser felices. Aunque también queremos que otras personas lo sean. ¿Por qué? Porque ver felices a las personas que queremos, nos hace sentir felices. Por muy altruistas que podamos pensar que son nuestras acciones, todas ellas están motivadas por el deseo de felicidad. En definitiva, hacemos acciones altruistas solo porque hacer eso nos hace sentir felices. ¿Queremos que todo el mundo sea feliz? La psicología nos dice que tendemos a ser más “empáticos” con quienes están más cerca de nosotros, como familiares y amigos, con quienes se parecen a nosotros en algún aspecto y con quienes consideramos miembros de nuestra «tribu». Esta empatía innata está sesgada por nuestro cerebro, que mantiene sus prejuicios sobre quienes están dentro o fuera del grupo de pertenencia.

Todos queremos ser felices, aunque para cada uno de nosotros la felicidad signifique algo diferente. Si de verdad ser feliz, es una de tus prioridades, entrena tu cerebro. Recuerda que está diseñado para la supervivencia y que quizá experimentar emociones que le acerquen a la felicidad no es una de sus características principales. Ya sabes a estas alturas, que la fisiología de un cerebro adulto cambia, al igual que cambia el patrón de conexiones que lo forma. La clave está, en ejercitar el cerebro, al igual que ejercitamos el cuerpo mediante el ejercicio físico.

Ser feliz es sin duda una DECISIÓN. De hecho, la vida, no es sino una sucesión de toma de decisiones. Me explico.

Hace unos días leía a Gerhard Roth, neurobiólogo de Bremen, en un artículo sobre la toma de decisiones, en el que comenzaba diciendo que “al final, las decisiones que tomamos son siempre emocionales. En realidad no hay decisiones racionales, lo único que hay son valoraciones racionales”.

Es importante detenerse a observar que la mayoría de las decisiones que tomamos en la vida diaria las tomamos de forma precipitada y que nuestra vida y nuestra felicidad se ven condicionadas por las decisiones que tomamos

¿Cómo decide nuestro cerebro?

En el cerebro pueden distinguirse a grandes rasgos tres instancias en la toma de decisiones. La corteza cerebral en la valoración consciente de los pros y contras. El hipocampo en recuperar la información que tiene de experiencias anteriores y la amígdala junto con el núcleo accumbens en las valoraciones emocionales y posibles recompensas.

Cada día tomamos millones de decisiones de las que no somos conscientes. Decisiones automáticas, apresuradas y/o con una gran carga emocional. Decisiones de las que luego nos arrepentimos. Mi invitación en este momento de “elevada carga emocional” es cultivar la atención para tomar con calma y claridad las decisiones importantes de la vida.

Gestionar las emociones (productos de nuestro cerebro) y hacernos responsables de lo que sentimos es hoy, más que nunca, una prioridad. Las emociones son reacciones psicofisiológicas que experimentamos cada día aunque no siempre seamos conscientes. Son de carácter universal, y generan cambios en la experiencia afectiva, en la activación fisiológica y en la conducta. Nos preparan para poder dar una respuesta adaptativa a esa situación. A lo largo de nuestra evolución como especie, gracias a las emociones hemos podido responder rápidamente ante aquellos estímulos que amenazaban nuestro bienestar físico o psicológico, garantizando nuestra supervivencia. Además de esta función primordial adaptativa, las emociones cumplen una función social y otra motivacional. Hoy ya sabemos que el verdadero éxito en la vida no tiene que ver cómo el cociente intelectual, sino con la inteligencia emocional, entendida como la capacidad que tenemos de tomar conciencia, comprender y gestionar nuestras emociones y las de los demás. La gestión adecuada de nuestras emociones nos ayudará, en este momento, a tomar mejores decisiones, gestionar mejor nuestros conflictos, ser más creativos e innovadores, ponernos en el lugar del otro, mantener relaciones más enriquecedoras y en definitiva ser más felices.

En definitiva…¿cuál es la clave para conectar con la felicidad y tener una adecuada higiene mental?.

Entrena tu cerebro, toma decisiones y conecta con tu auténtico y verdadero Ser.

Conferenciante de Thinking Heads. Top 100.