Luis Martín Gómez: «Siendo la economía y las finanzas áreas muy especializadas y muy sensibles, la comunicación de las mismas debe de ser fiable, tener sentido ético, ser rigurosa en el contenido y clara en la forma»

Luis Martín Gómez

Director de Comunicación - Coordinador de RSC

Banco Central de la República Dominicana - BCRD

Santo Domingo, 1962. Ha trabajado como periodista, presentador de noticias, creativo publicitario y consultor de comunicación. Es licenciado en comunicación social, con maestrías en dirección de comunicación y relaciones públicas y en comunicación corporativa. Miembro de la Asociación Dominicana de Directores de Comunicación (ASODIRCOM), de la Asociación Dominicana de Profesionales de Relacionistas Públicas (ASODOPREP) socio de la Asociación de Directores de Comunicación de España (DIRCOM), y delegado para Iberoamérica de The Global Alliance for Public Relations and Commnunication Management. Desde 2005, es Director de Comunicación del Banco Central de la República Dominicana, donde también ocupa la Vicepresidencia Ejecutiva del Voluntariado Bancentraliano y coordina el programa de responsabilidad social Aula Central para la Educación Económica y Financiera.


P: ¿Qué papel toma la comunicación ante el desarrollo económico de un país?

R: Creo que juega un papel vital. Hace mucho que las instituciones económicas y financieras dejaron de ser “capillas herméticas” que no informaban o qué informaban poco y a destiempo. Ahora, como las demás organizaciones, deben ser transparentes y comunicar con honestidad y sentido de la oportunidad, si quieren tener esa licencia social que los públicos de interés les otorgan para qué puedan operar con legitimidad. El acto de comunicar, cuando crea y profundiza ese acuerdo, realiza un aporte valioso al desarrollo, pues propicia la visibilidad y el reconocimiento de instituciones que, a la postre, suelen ser esenciales para evitar que la economía transite hacia la formación de expectativas indeseables.

La comunicación, entonces, contribuye al desarrollo económico porque ayuda a generar confianza, a eliminar incertidumbre, a crear expectativas positivas que benefician a los mercados con estabilidad y crecimiento.  Siendo la economía y las finanzas áreas muy especializadas y muy sensibles, la comunicación de las mismas debe de ser fiable, tener sentido ético, ser rigurosa en el contenido y clara en la forma. Mucho más en la actualidad, en la que el campo de la información se encuentra atravesado por una diversidad de actores, medios y formatos, comunicar con oportunidad y precisión permite diseminar informaciones y razonamientos conducentes a que los mercados y agentes económicos orienten sus acciones de forma beneficiosa para la mayoría.

P: El tejido empresarial en Latinoamérica es representado en su mayoría por PYMES. ¿Cómo cree que podrán recuperarse las PYMES tras la crisis económica a consecuencia del COVID-19 y cuál es el rol de la comunicación para impulsar su desarrollo?

R: Tradicionalmente, el sector de las PYMES suele ser de una amplia diversidad, dificultándose consolidar un mensaje representativo del sector. En el contexto actual en que nos afecta el COVID-19, surgen representaciones de muy variados sectores solicitando auxilio ante el embate económico de la pandemia, con lo cual se aminora el posicionamiento del sector de las PYMES y la difusión de sus urgencias y necesidades para una eventual recuperación. De aquí que la comunicación puede ayudarlas dándoles mayor visibilidad en el mercado y destacando la importancia de su sostenibilidad para la preservación de empleos y el bienestar de las comunidades donde operan. Pienso que un deber de los gobiernos latinoamericanos es apoyar la sostenibilidad de las PYMES a través de créditos blandos, una mayor incorporación a la cadena de producción de bienes y servicios, y asesoría para su adecuación a las variantes tecnológicas que se impondrán tras la pandemia.

P: Según su criterio, ¿qué elementos debe llevar una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa para que se logre adaptar a la situación actual y se mantenga coherente con la promesa de marca?

R: Considero que cualquier estrategia de RSE debe partir de una nueva lectura del actual entorno, que es incierto y cambiante, para conocer y decodificar las preocupaciones y temas relevantes de la sociedad. El diagnóstico resultante permitiría dirigir con mas precisión los esfuerzos que se hagan, elevando la efectividad y optimizando recursos. Sin embargo, este posible reenfoque no invalidará la esencia de la práctica de la RSE: que esté alineada con la misión y la naturaleza de las organizaciones, que sea auténtica (no cosmética o de salón), y que responda a las necesidades reales de las comunidades, con las cuales hay que dialogar permanentemente, incentivándolas a la integración, a la participación, y estableciendo con ellas un compromiso, un contacto más humano, más cercano, más empático.

P: Vivimos en tiempos de gran incertidumbre y una de las preocupaciones principales de las personas es saber que su dinero está protegido. ¿Qué medidas se deben tomar para asegurar la confianza en un sector tan importante como el bancario donde la transparencia es fundamental para su desarrollo?

R: Me parece que esa confianza en el sistema financiero se gana garantizando el cumplimiento de las normas y los reglamentos y comunicándolo efectivamente, lo cual implica un adecuado flujo informativo, rigor estadístico, buen gobierno corporativo, y transparencia de los datos y de la organización. Asimismo, deben comunicarse las acciones de política que se realizan para proteger los recursos de los depositantes y los planes que se tienen hacia el plazo mediato, de manera que las expectativas se encuentren debidamente establecidas. A su vez, todo cuanto se ejecute debe ser coherente en un contexto comunicacional más amplio, lo que equivale a decir que las acciones para conservar la plena capacidad de los ahorros debe acompañarse con iniciativas que procuren cuidar la fuente que genera esos ahorros, que no es otro que el crecimiento económico.

P: Por último, ¿cómo el papel de las instituciones oficiales, como los bancos centrales, influye en la reconstrucción de la confianza colectiva de una sociedad/país?

R: Un banco central con buena reputación, bien gobernado, con autoridades prestigiosas, profesionales de primer orden entre sus filas, y colaboradores plenamente identificados con la misión y los objetivos institucionales, garantiza la fe que todo ciudadano ha de tener en que pisa sobre seguro en términos de estabilidad macroeconómica. Estas cualidades, aunadas a una política comunicacional efectiva, permite establecer el punto de referencia necesario para fundar un discurso verdadero y cercano a la realidad económica, tanto para la actualidad como para el futuro.  Y es precisamente a partir de ese relato de credibilidad y confianza que toma forma una noción de estabilidad por la cual los inversionistas nacionales y extranjeros se reactivan, los empresarios vislumbran un clima de futuro favorable, las familias mantienen su poder adquisitivo y los países pueden retomar la senda de crecimiento con baja inflación que contribuye a lograr el bienestar de sus ciudadanos.

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